El pasado Panamericano de MTB en Medellín - Colombia fue todo una aventura para la delegación de Puerto Rico. Jaime López, Edmundo García y William Vega fueron los primeros en llegar al territorio paisa para aclimatarse y poder participar en la última clasificatoria de los colombianos, el domingo antes del Panamericano. Al parecer todo iba de acuerdo a lo planeado, ya que los muchachos realizaron tremendo papel en esta clasificatoria y estaban super confiados en su preparación. El nombre de “Jimmy” ya sonaba entre los otros corredores, por lo bien y rápido que pasaba los obstáculos de la ruta.
El miércoles llegamos a la Villa Deportiva de Medellín, un lugar muy cómodo, limpio y seguro, el único problema era que no había agua caliente y por las noches la temperatura bajaba mucho y era todo un reto el bañarse.
La primera mala noticia la recibí al llegar con el resto de la delegación el Miércoles, Edmundo contrajo un resfrío muy fuerte y tenía friebre. Nada que hacer, descanso completo para “Mundo” para poder evitar los antibióticos.
El resto de la delegacion:
XC- Luis Ruberte, Omar Morales, Alexis Segarra, Fernando Zambrana, Rafael Ferrer, Mayra Torres, Pedro Santos, Rotsen Rullán, Angel D. Correa, Hector Rodríguez
DH- Rafael Negrón
Entrenador – David Bahamundi
Terapeutas – Heidimar Ortiz y Yailee Ramos
Director Deportivo- Doel González
El Jueves decido inscribir a todos los corredores y acompañar a los de XC a chequear la ruta. Encontramos fango, fango y más fango. La noche antes había llovido mucho y los corredores que habían llegado antes que nosotros a la ruta, apenas podían mover las bicicletas. Lo único que se nos vino a la mente fue la carrera de Coamo del año pasado.
Pero, durante el proceso de inscripción, salió un poco de sol y los boricuas pudieron practicar mejor.
La acción comenzó el viernes con la clasificatoria para DownHill. David Bahamundi, Heidimar Ortiz (una de las dos terapeutas que nos acompañó) y yo, decidimos acompañar a Rafael Negrón, el primer downhiller boricua a nivel panamericano. Solamente llegar a la salida del Down Hill era todo un esfuerzo para estos atletas. De la llegada al tope de la montaña era 25 minutos en una camioneta para luego bajarse y tener que cruzar una finca de 5 millas para llegar a la salida del Down Hill.
En el tope la pregunta era, secará la ruta?. Rafael había praticado en la mañana con una gomas de fango y le estaba pasando por encima a muchos participantes. Llegó el momento de la clasificatoria y decidió subir con las mismas gomas, pero el clima lo traicionó. El sol salió y secó la pista. Rafael hizo un tiempo respetable, pero aprendió la lección; para el sábado tenía que estar preparado para todo.
Por la tarde fue el relevo por equipo. Es una pena que Puerto Rico no pudiera llevar un Sub 23 para poder participar en tan bonito evento.
Este Panamericano se vio ensombresido por la falta de organización. La ruta no estaba marcada completamente y el juvenil de Brasil, estando en la primera posición, por error cortó ruta, quedando inmediatamente descalificado. Los colombianos también perdieron su segunda posición por un corredor aceptar líquido fuera del área de abastecimiento.
El sábado llegó el tiempo para los viejitos … a primera hora fue la salida de la categoría 40-49 y 50+. Pero más tarde le tocaba a los 30-39 y Puerto Rico contaba con cuatro corredores en dicha categoría. Hay que reconocer la buena salida que tuvo Pedro Santos logrando la tercera posición en los primeros kilómetros. El fango y la velocidad impuesta por el campeón y el sub campeón del año pasado resultó demasiado para el resto de los corredores. El mejor de los nuestros fue Fernando Zambrana logrando la posición #10, Pedro Santos llegó #11 y Rafael Ferrer en la posición #13 . Rullán no pudo acabar por desperfectos mecánicos sufridos en una caída.
En la final de Down Hill Rafael Negrón hizo un buen papel, a pesar de romper la transmisión.
Lo más positivo del día fue la exposición que tuvieron tanto los Masters y Rafael, al más alto nivel de competencia en America.
Por fin llegó el gran día y cuando abro la ventana lluvia torrencial, un frio que llegaba a los huesos y mucha niebla.
Las condiciones de la ruta estaban tan malas que la organización se vio en la obligación de restar una vuelta para la categoría Junior.
A Héctor y Angel les tocaba enfrentarse a ésto, realmente me sentí muy orgulloso de ver cómo le hicieron frente a semejantes condiciones y contra unos “juniors” de seis pies de alto.
La segunda tanda era la carrera de las mujeres y las condiciones no mejoraban. Lo que sí mejoró era la calidad de la competencia debido a la presencia de Alison Sydor la corredora canadiense del Trek-Volkswagen. Nuestra Mayra Torres logró mantenerse todo el tiempo con las ruedas hacia abajo, logrando una posición respetable.
Para el medio día estaba pautada la carrera de los Elite y las condiciones del clima tampoco mejoraron, por lo que los jueces decidieron restar también una vuelta a los elite. Esta fue la decisión más inteligente de todo el Campeonato ya que el Costarricense que ganó, José Bonilla, hizo 2 horas 20 en 4 vueltas, el mismo tiempo que les tomó dar las 5 vueltas el domingo anterior a los de la categoría Elite.
La carrera de Elite se convirtió en un calvario. Casi la mitad de los corredores sufrieron desperfectos mecanicos en las primeras dos vueltas ya sea por caídas o por el fango. Hubo muchos que pincharon ya que al revolcar tanto la tierra salió basura y vidríos que rompieron las gomas.
Edmundo García tomó partida, pero en realidad no tuvo el tiempo necesario para recuperarse del catarro.
Los primeros en ser víctimas de esta ruta fueron Jaime López y Luis Ruberté, ambos pincharon goma en la primera vuelta. Cambiar tubos no era una opción en estas condiciones. El mejor ejemplo lo vimos Bahamundi y yo en el área de abastecimiento;
Marco Ravelli, Campeon Panamericano, llegó con su rueda delantera pinchada y ni con la ventaja de tener agua ilimitada para limpiar, pudo hacerlo y tuvo que retirarse de la competencia.
Otras víctimas fueron Carl Decker de USA y Germán Muñoz de Costa Rica.
Omar Morales era el único que parecía invulnerable a estas condiciones y seguía haciendo frente a los fuertísimo pasos de Adrián Bonilla y Federico Ramírez de Costa Rica, estos dos parecían volar sobre el fango.
Hasta los muchachos colombianos no podían creer que estaban perdiendo tanto tiempo. En realidad la carrera se había convertido en otra cosa. La ruta que ellos antes promediaban 23 minutos ahora se estaba haciendo a 36 minutos, realmente un infierno.Todas las subidas había que hacerlas a pie y las bajadas “rastrillando nalgas” como decían los locales.
Fue una pena que pararan a William Vega y a Alexis Segarra por promedio de tiempo porque estaban lejos de ser “lapeados” pero les guardaron su respectivos lugares Willie # 23 y Alexis # 27.
El único que quedó en la batalla era Omar y la misión de toda la delegación fue repartirse por toda la ruta para animarlo e irle informando de cuántos tenía al frente y a que distancia. Al final logró rebazar a 3 corredores y llegar en la posición #12.
Los colombianos Jhon Botero (Campeón Sub 23 Salinas 2000) y Jhon Cadena llegaron 10 y 11, respectivamente, en una ruta que ellos mismos habían diseñado.
La llegada de Omar a la meta fue muy emotiva, nos dejaba a todos con un sabor agridulce porque estábamos disfrutando el mejor desempeño de un mountainbiker borícua a nivel Panamericano, pero habíamos perdido a muchos guerreros en el intento.
La celebración fue para todos. Ya en la fiesta de despedida del Campeonato todos gozamos y bailamos hasta la madrugada. Lo más importante fue que demostramos que los mountainbikers de Puerto Rico no se rinden ni se quitan aún en las peores condiciones.